La corriente que está barriendo el mundo, la inundación que lo lleva a la deriva, la hambruna que lo aflige, la necesidad, el miedo, la tristeza, la desilusión que lo domina, que lo oprime, que lo tortura, pueden impedirse, pueden arrancarse de raíz mediante el método de desplazarse en dirección al Hogar, el método de la entrega a los sagrados pies del amrita libre de tristeza y de temor. Mientras permanezcamos en tierras extrañas, cuanto mayor sean la distancia y la velocidad con que sigamos corriendo hacia tierras extrañas y en dirección opuesta a la dirección que lleva al Hogar, en esa medida y en la misma proporción permanecerán con nosotros, sin dejarnos, la tristeza, el miedo y la desilusión; y a su vez se reirán de nosotros como el ciervo del espejismo aumentando sin cesar y cada vez más. El Sruti dice:
dvitiyad vai bhayam bhavati
(Brihadaranyaka upanisad)
“El miedo surge de percibir una seguna entidad distinta de Dios". En este orbe mundano, la muerte no puede abolirse, por mucho que se esfuerce en ello el conjunto de todas las jivas del universo, las tres formas de sufrimiento no pueden desterrarse.
Nadie puede apagar el fuego de la pira funeraria de Rávana, sólo el frescor del agua que ha entrado en contacto con los pies de Sri Ramacandra tiene el poder de apagarlo. Tan pronto como el mundo queda cubierto por la gigantesca ola del Santo Nombre, la insignificante inundación mundana se retira de inmediato; cuando se obtiene fácilmente el don que pedimos, la glorificación de Hari, que se efectúa en forma de canciones, las insignificantes hambrunas se alejarán como simple consecuencia secundaria. Con la aparición del bhakti (fe devocional), que acaba con la tristeza, la desilusión y el miedo, la nesciencia (avidya), que es la raíz de todos los sufrimientos de la jiva, queda destruida, y el alma conoce la satisfacción plena.
El bhakti es como el fuego. No hay nada que pueda purificar el oro del modo en que lo hace el fuego. Sin bhaktiyoga (contacto con el bhakti), todos los demás esfuerzos, en cualesquiera formas, son insignificantes, como el intento de refinar oro aplicándole tamarindo, tierra o cenizas.
El concepto imaginario de arthavada aplicado al Santo Nombre o, en otras palabras, el imaginar que la glorificación del Nombre es una alabanza y una exageración, es la actitud intelectual atea que da origen a nuestra creencia en otras formas tangibles de esfuerzo. Pensamos que la labor de glorificar, predicar, etc., las glorias del Nombre de Hari no conduce al bien general. O a veces pensamos incluso que la glorificación y la propagación del Santo Nombre están al mismo nivel que otros tipos de esfuerzos. La primera idea es arthavada en relación c on el Nombre, la segunda es aparadha, la ofensa de creer que el Nombre es igual a cualquier otra obra piadosa. Tener fe en el Santo Nombre es tan poco frecuente que incluso podemos no tomarlo siquiera en consideración; si tuviéramos fe aunque fuese solamente en Namabhasa (una percepción muy lejana del Nombre) nunca podríamos decir que socorrer a las víctimas de las inundaciones es mejor que hacer kirtan y prachar (cantar y predicar acerca de Dios), que liberar al país del hambre o abrir hospitales es mejor que predicar la devoción por Dios. Ya no con namabhasa, sino con namaparadha (la práctica ofensiva del Nombre) podemos liberarnos de cientos de hambrunas. Mukti, que no se obtiene ni después de cientos de miles de nacimientos de cultivo de brahma-jñana, (conocimiento del Brahman) puede obtenerse con pronunciar un solo namabhasa. No estamos exagerando. Éste es el único mensaje verdadero. Sri Gaurasundar, el Salvador de Kaliyuga, el Avatari (la fuente de las encarnaciones) a través del Namacharya (el que fue maestro del Nombre con su propio ejemplo personal), Sri Thakur Haridas ha dado testimonio
de ello. Ni Chaitanyadeva ni ninguno de Sus devotos adoptó jamás la mentalidad Jainista sobrecargada con la mala lógica de los vulgares promotores de noticias para apresurarse a impedir las inundaciones o el hambre, ni para fundar hospitales, y nunca dieron a nadie otro consejo que no fuese el decir a todos los hombres, en todo momento y en todo lugar:
kalikale nama vina nahi ara dharma
“En Kali-yuga no hay otro dharma que el canto del Nombre de Krishna"
khaite suite yatha tatha nama laya
desha kala patra nahi sarva siddhi haya
Todo se cumple cuando se canta el Nombre al omer, al dormir y en todas partes, sin considerar lugar, tiempo o persona.
yare dekha tare kaha krishna upadesha
amara ajñaya guru haña tara ei desha
Enseña acerca de Krishna a quienquiera que te encuentres, siguiendo Mi Orden sé un Guru y salva esta tierra.
Uccha sankirtana tate karile pracara
sthira chara jivera saba khandaile samsara
“Tú has proclamado la gloria del Sankirtana y has anulado la vía mundana de las jivas móviles e inmóviles”.
bharata bhumite haila manusya janma yara
janma sarthaka kari para upakara
“Vosotros, los nacidos en forma humana en la tierra de Bharata, alcanzando el sentido de la vida humana, haced el bien a los demás".
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