martedì 27 settembre 2011

Sajjana Toshani - Julio 1927 - PUNTOS DE VISTA RELIGIOSOS 3

No hay la menor duda acerca del hecho de que esas diferencias de tendencia son una segunda naturaleza en el caso de seres que, desde tiempo inmemorial, han apartado su mirada de Dios. Las distintas escuelas de opinión han surgido para defender la diversidad de tendencias debidas a las diferencias en la percepción del mundo obtenidas mediante el ejercicio de los sentidos externos, y la estrechez de miras así generada no hace más que aumentar las diferencias y hostilidades mutuas.



Es éste el motivo por el que los distintos puntos de vista religiosos o filosóficos técnicamente se denominan vadas sampradáyicos (teorías, credos sectáreos y controversias).



Si se reflexiona un poco, vemos que el objetivo final cuyo logro es la finalidad de esas teorías o credos, resulta siempre uno u otro de los cuatro purusharthas (objetivos principales de la vida humana), es decir: dharma, artha, kama y moksha (mérito religioso, prosperidad mundana, deseo de disfrutes sensuales y emancipación). Todos esos esfuerzos para alcanzar esos "objetos de la vida humana" se basan en conocimiento externo o no espiritual (achit) de la realidad obtenido mediante los sentidos.



La gratificación de los sentidos o los deseos egoistas es el resultado de esos esfuerzos. La inexperiencia mostrada en la investigación de la realidad absoluta, confundiendo así el conocimiento material con el espiritual da lugar al esfuerzo para establecer un compromiso entre la materia y el espíritu simplemente poniéndolos bajo la misma categoría.



Así, ese objetivo de alcanzar los antedichos “cuatro objetos de la vida humana es responsable de la cada vez mayor estrechez de miras de las distintas escuelas especulativas y sectas religiosas.



Sri Shankara, el acharya (maestro que enseña con su propio ejemplo) de la doctrina de la “realidad inteligente no diferenciada" (chinnirvishesa vada), adoptando el sistema de adoración de los cinco dioses (panchopasana) ha establecido un compromiso entre el mérito religioso, la prosperidad mundana, la complacencia de los sentidos y la emancipación. En el sistema pancharatra (un sistema que inculca cinco formas distintas de conocimiento), la Purusha Samhita establece que el hombre debe adorar el Sol (Surya) para obtener mérito religioso, a Ganesha para la prosperidad mundana, a Sakti (la energía femenina) para la complacencia de los sentidos y a Shiva o Rudra para la emancipación.



En su opinión, al alcanzar el éxito (siddhi) a raíz de una forma de adoración que es búsqueda de lo temporal (anitya) en la que el adorador tiene que entender que el objeto de adoración es en realidad irreal o temporal (achit o anitya), la diferencia entre, o las especificaciones de el adorado y el adorador desaparece, y con esta “realización de la unidad” (advaita-siddhi) o el “estado no diferenciado” (nirvishesa), se obtiene el objeto supremo de deseo.



Por ese motivo, la forma de adoración de Vishnu que se basa en el deseo egoísta (por ejemplo, en determinados lugares, la adoración de Dadhivamana para liberarse de la enfermedad, la tristeza y el miedo), también se incluye en esa "adoración quíntuple"; en el caso de esa adoración de Vishnu, el objetivo que se desea también es la “destrucción del adorado” o “el logro del Brahman no diferenciado en la forma de la elisión completa del ser individual”. Por eso vemos que la “adoración de los cinco” basada en estas doctrinas no puede por ningún motivo ser nunca el “deber supremo (parama)” o el “dharma eterno (shasvata), permanente (sanatana) y constante (nitya) dharma de la jiva".

Sajjana Toshani - julio 1927- 2

Vemos así que la visiòn completa de la realidad a través del completo cese de todo lo ilusorio, no puede obtenerse mediante la senda del razonamiento abstracto, pero sí puede obtenerse siguiendo el camino de la Guía Espiritual y el discípulo o escuchando el kirtana.

Los shastras y la tradición piadosa proclaman que esa senda es la de del bhakti, la devoción. Sruti (escuchar) es otro nombre de los Vedas.

Abandonar esa senda de srauta, de aceptación de los Vedas, y adquirir conocimiento usando como instrumento los órganos de sentidos, que se contradicen unos a otros y nos engañan a cada paso, adoptando, bajo la impresión de que constituye nuestra principal garantía, el testimonio de la percepción directa, la inferencia, la tradición, etc., o en otras palabras, todos los medios con excepción de las fuentes de autoridad, los Vedas, nos lleva una posición que asumimos peca de insostenible a los ojos de un analista dialéctico con visión más clara. Con ese método nunca podremos alcanzar el conocimiento absoluto.


Comte, el famoso filósofo nacido en uno de los países del Occidente, defendiendo la realidad de la materia, nos ha dejado una amplia exposición detallada, basada en el método inductivo y en su propia experiencia personal materialista. Aunque proclama ser realista, su método de exposición basado enteramente en la percepción de los objetos materiales, fracasa necesariamente a la hora de abordar la realidad trascendental.


De la misma manera, la mayoría de los filósofos y sectas religiosas conciben el objetivo a alcanzar como la Verdad no diferenciada, en oposición a la materia diferenciada, y se esfuerzan por abordarla con ayuda de la experiencia personal, producto de los sentidos materiales de cada uno.

Con esos esfuerzos, y pese a todo el éxito alcanzado a la hora de embellecer elaboradamente el cuerpo de opiniones de sus respectivas sectas, esos pensadores sólo han contribuido a aumentar o consolidar el estrecho punto de vista de su grupo, su partido o su secta.

Todas esas especulaciones religiosas o filosóficas no generan la armonía o la unidad universales, porque no se basan en el principio de una Verdad Absoluta, de modo que lo que hacen es propagar mediante sus métodos la estrechez de su punto de vista.

Todos esos cuerpos de opinión sectaria también se hallan a una distancia cada vez mayor del ideal básico del conocimiento de la Realidad Absoluta, y en lugar de armonía, crean paso a paso, bajo el nombre de la igualdad, enormes barreras divisorias. Si investigamos la causa de esto, vemos que las diferencias sectáreas son el producto de las distintas inclinaciones que surgen debido a la gran fuerza de la función mental.

martedì 3 maggio 2011

Sajjana Toshani - Julio 1927 Volumen V - N°2

PUNTOS DE VISTA RELIGIOSOS


“Dharma” significa “aquello que nos capacita para entender plenamente la realidad”. Con respecto a esta comprensión, todos los objetos se dividen en dos grandes categorías: los que están vivos y aquellos en que está ausente el principio de la vida. Nosotros somos seres vivos. Vemos este mundo como observadores. Actuamos independientemente y por iniciativa propia. Desde nuestro punto de vista actual, los objetos sin vida no pueden hacer todas esas cosas. Conocer, desear, sentir son las funciones naturales de los seres vivos.

Los seres no vivos no parecen poseer esas funciones. Esas funciones de los seres vivos se ejercen de dos maneras distintas: positivamente, mediante el proceso de srauta, es decir, mediante el descenso de la realidad trascendental, el método descendente, y negativamente, mediante el método corriente del empirismo o proceso ascendente basado en la percepción del mundo externo mediante los canales que constituyen los sentidos.

Ambos métodos han venido utilizándose eternamente en el intento de obtener conocimiento de la realidad. El Srimad-Bhagavat, el comentario no hipotético del Brahma sutra, dice:

etavad eva jijñasyam
tattva jijñasunaatmanah
anvaya vyatirekabhyam
yat syat sarvatra sarvada

Pero el dharma puede conocerse mediante el método positivo descendente, srauta. Esto puede expresarse también de la siguiente manera: el conocimiento acerca de la realidad sintética, recitado y escuchado por una sucesión de esa expresión recitativa seguida de la consiguiente manifestación del sentido del oído, siempre se ha manifestado en este mundo.

Por consiguiente, la investigación acerca de la realidad puede emprenderse mediante el método negativo, el método de la diferencia, el método que se basa en la experiencia de los objetos externos percibidos por los sentidos; pero esos métodos no permiten conocer plenamente la realidad. Por esa razón, el Srimad Bhagavat dice también

jnane prayasam udapasya namanta eva
jivanti san-mukharitam bhavadiya-vartam
sthane sthitah sruti-gatam tanu-van-manobhir
ye prayaso 'jita jito 'py asi tais tri-lokyam

Es decir: “A Ti, Vishnu inconquistable Que estás fuera del alcance de la mente y las palabras, quienes abandonan la senda del razonamiento abstracto basado por entero en la experiencia de los objetos externos materiales (no espirituales) adquirida mediante los sentidos y toman la decisión de escuchar con actitud reverente el kirtan (recitación) de boca de los santos sadhus libres de contaminación, que están libres de las cuatro descalificaciones: el error, la percepción incompleta, el engaño y los defectos de los órganos de los sentidos y tienen plena experiencia en delinear la realidad trascendental, rechazando con cuerpo, mente y palabras toda forma de egotismo, y que así pasan la vida consagrados a Tus santificantes relatos, que son digno objeto de escucha, a Ti Te conocen correctamente en cualesquiera circunstancias en que se encuentren en este mundo de tres características, pese a que Tú eres inconquistable y conocerte es muy difícil, pues están capacitados para someterte mediante la devoción amorosa”.

venerdì 11 febbraio 2011

Bhaktisiddhanta Saraswati en Espanol 11

Sajana Toshani – Junio de 1927 - Volumen 25

Thakura Haridas

Haremos una reverente reseña de los hechos de la vida de Sri Thakur Haridas, que se consagró por entero al servicio de Sri Hari, y en el espíritu de Thakur Haridas, cuyo orgullo estaba en la servidumbre del Señor Supremo, nos sentimos satisfechos y consideramos un honor hacer esta presión y esperamos que el lector comparta nuestra satisfacción.

Este gran devoto hizo su advenimeinto en este mundo en la población de Budhan, distrito de Jessore, hacia fines del sigo XIV.

Es necesario hacerse una idea del estado de la sociedad en Bengala en aquel período a fin de entender el significado del advenimiento del Thakur.

El sistema de castas había perdido toda su integridad y su supuesta pureza no era más que un nombre que se daba a una serie de prácticas opresivas debidas al más burdo abuso de sus principios. Los puntos de vista acerca de la religión que la opinión pública de las supuestas comunidades religiosas sostenía no eran más que una expresión furiosa del rencor sectáreo.

Por una parte, la podrida sociedad hindú, hinchada con su orgullo de casta, mostraba toda forma de desprecio hacia quienes formaban los niveles más bajos de su propia estructura, y en nombre de la religión, se esforzaba únicamente por satisfacer ambiciones egoistas.

Su práctica de la religión adoptó las formas de hostilidad hacia los vaishnavas y ataques hacia el Sanatana-dharma, la Religión Eterna de todas las Jivas. La maldad de los egoistas, el desprecio por las creencias verdaderas, la crueldad sin límites se mostraban con toda la virulencia de una enfermedad crónica que había penetrado hasta hasta los huesos y la médula de la sociedad hindú.

Por otra parte, la sampradaya Yavana, con toda su estrechez mental, ponía en escena actos de maldad, odio, agresión y opresión contra la comunidad Hindú. La sociedad Yavana, que no sabía apreciar la verdadera grandeza del hinduismo, nunca desistió de sus persistentes y polifacéticas actividades contra la religión de los hindúes.

Los aryas y los yavanas de Bengala actuaban unos contra otros en la convicción de que el dharma del hombre se basaba en el principio de la animosidad mutua, que llevaba a ataques injustificables contra el modo de adorar de cada uno de ellos. Las pasiones que el conflicto despertaba en los dos grupos causaron indecibles sufrimientos a la sociedad de Bengala. La gente en general, carente de todo contacto verdaderamente religioso y desmoralizada por toda clase de lujos, tenía en gran consideración los placeres del mundo y el poder material.

La ostentación externa se había hecho tan predominante en todas las prácticas religiosas de los hindúes, que no sería exagerado decir que no había ni una persona que sintiera la mínima simpatía por el método de la devoción sin mezcla.

Bajo la impresión de que el logro del reino del mundo ulterior era tan difícil como atravesar las más altas cumbres montañosas, los difíciles métodos del yoga, los arduos vratas (votos) que se seguían, como Chandrayana, etc., la rigurosa brahmacarya y el ascetismo sannyasa, eran los métodos establecidos para obtener bhukti, el disfrute, o mukti, la aniquilación.

Dado que tenían dudas acerca de las posibilidades de obtener los triviales frutos del dharma, artha y kama mediante el canto ofensivo del Nombre, y de mukti, el objetivo de las supuestas prácticas vedantistas mediante la percepción ínfima del Nombre, los Hindúes no tenían el menor respecto por la recta senda de la devoción.

En aquellos oscuros días de Bengala, treinta o treinta y cinco años antes del Advenimiento de Bhagavan Sri Chaitanya-deva, y a fin de ayudar en Sus actividades trascendentales a Aquel que es el Amor en Persona, el señor Virinchi, el Brahma de cuatro cabezas, hizo su advenimiento en una familia Yavana no hindú de la población de Budhan.

El exacto emplazamiento de la población de Budhan en aquella época, no es conocido actualmente. Pero los habitantes de la localidad recuerdan todavía varios maujas pertenecientes a la zona de Budhan.

No hay obras autorizadas que nos den información acerca de la infancia de Thakur Haridas.

Los libros más recientes en el tema no son fiables, ya que ofrecen relatos ficticios amparándose en nombres de autores antiguos. En opinión de algunos, el advenimiento de Brahma en una familia yavana no hindú fue en expiación por la ofensa de robar los terneros. Otros opinan que quien hizo su advenimiento bajo el nombre de Haridas, fue Sri Prahlada Maharaja.

Thakur Haridas, ya con edad suficiente, abandonó las costumbres sociales y los principos de la familia yavana y se dedicó a cantar constantemente el Nombre de Sri Hari. Los escritores que han registrado el lila de aquellos días no mencionan el agente que instigó a Thakur Haridas a seguir el rito del Nombre de Dios transgrediendo las reglas de la sociedad yavana, ni hacen mención de la persona de quien recibió misericordia.

Por ello, sentimos una cierta aprensión cuando se trata de presentar pruebas que sostengan esos hechos después de un período de tiempo tan largo. Haridas entendió que orar a Dios sin ninguna finalidad mundana, abandonando todas las expectativas e impulsos mundanos es el único deber en la vida. Después de tomar esta decisión, y pese a que todavía era muy joven, Thakur Haridas se marchó de Budhan y estableció su residencia en una celda solitaria cerca de Benapole, donde empezó a cantar en voz alta el Nombre de Krishna.

martedì 1 febbraio 2011

Bhaktisiddhanta Saraswati en Espanol: 10

Sajjana-Toshani, junio de 1927, Vol. 25

El complementario de Dios 3
Por tanto, si deseamos ardiente y sinceramente consagrar nuestra vida al servicio eterno de la Verdad Absoluta, Krishna, debemos orarle a Él con toda sinceridad para que nos proporcione una Guía conforme a Su Propio Corazón (y no conforme a nuestro corazón, que siempre engaña, ni conforme a los caprichos emocionales); y no dudar nunca de que Él bondadosamente nos enviará a Su Agente más querido y de mayor confianza, Su complementario. En verdad, excepto el Representante del propio Krishna, nadie está capacitado para ocupar la suma responsabilidad del cargo de Guía Espiritual.


Por tanto, debemos elegir un Guru con enorme cuidado. Es imposible para el hombre, que siempre está confundido por los sentidos o las manifestaciones fenoménicas, elegir un Guru, un Ser que no pertenece a este Mundo, que es un ser trascendental, que ha condescendido a venir a la Tierra conforme a la Voluntad de Dios.

Ningún sacerdote profesional o predicador con su lengua al servicio del mejor postor puede adoptar la posición de Guru. Los mercenarios son impulsados en realidad por motivos personales, intereses egoístas y vanidad, y a diferencia de una Verdadera Guía Espiritual, no les mueve únicamente la Gloria de Dios y el bien de las almas caídas.

Del mismo modo que un hombre esposado y cargado de grilletes no puede quitar las cadenas a otro que se halla en su misma situación, aquel que pretende ser Guru pero se halla él mismo en las garras de maya, no puede liberar a otros del mismo peligro.

La elección de una Guía Espiritual no es nunca cuestión hereditaria. Tal como antes hemos dicho que nuestra Guía Espiritual debe ser un Enviado de Dios, el Representante directo de Krishna, las referencias mundanas carecen de valor en Su caso. Incluso el más elemental sentido común nos dice que ser hijo de médico no necesariamente significa ser médico.

El Representante de Krishna aparece en este mundo sin consideraciones de herencia. Sri Mahaprabhu ­dice:

kiba vipra kiba nyasi, sudra kene naya
yei krishna tatva vetta sei guru haya

Tanto si procede de una familia Brahmana, o se presenta como un sannyasin o incluso si nace en este mundo en una familia shudra, quien está bien versado en Krishna-tatva (el conocimiento trascendental de Krishna) es el Único apto para ser Guía Espiritual.

De esto, por tanto, se desprende que ni los elevacionistas ni los salvacionistas están capacitados para ser Guru, porque ellos mismos se hallan en estado de carencia (abhava) y no en su posición natural y verdadera (svabhava).

La persona que ha perdido su posición natural, es decir, el servicio eterno de Krishna, que es la única función eterna del Alma (jivatma), se halla en un estado de carencia y, arrastrado por la energía de maya, trata de satisfacer sus deseos con cosas que son mundanas. De ese modo, piensa en superar sus carencias adoptando a veces la postura del elevacionista, para así disfrutar del sabor del licor soma, tener mujeres, oro y fama en este mundo y más allá de éste, y otras veces, ignorando en modo crítico esta actitud hedonista, adopta una visión pesimista del mundo y actúa como un salvacionista.

Ambos son personas necesitadas, y es cuestión de sentido común que una persona necesitada no puede resolver las necesidades de otra. Los shastras ordenan evitar estrictamente toda dependencia espiritual con respecto a esas categorías de personas.

Por tanto, es competencia nuestra refugiarnos en los Santos pies de un Devoto, que sirva a Krishna, por todos los medios y en todo momento.


En conclusión, postrémonos a los Santos Pies de Gurudeva, Quien no es otra cosa que el complementario de Krishna y que, siendo Bondad Encarnada, está siempre ocupado en operar los ojos de las jivas, aquejados de las cataratas de la ignorancia, con el bisturí del conocimiento trascendental, abriendo así sus ojos espirituales eternos y ungiéndolos con el colirio del amor puro y desinteresado por Krishna.

venerdì 28 gennaio 2011

Bhaktisiddhanta Saraswati en Espanol: 9

Sajjana-Toshani, junio de 1927, Vol. 25

El complementario 2

Sin esa Guía Espiritual o Guru, la persona es como un barco sin timonel, una nave sin timón ni compás que vaga a la deriva de un lado a otro arrastrada por el primer viento que sopla. Por ello, el Acharya dice:


yo guroścaranam samavahāya bhagavad antara-
mukhī kartum prayatante, te tesu tesu upāyesu
khidyante ato vyasana-śatānvitā bhavanti ata eva iha
samsāre tisthanty eva. akrita-karna-dhārā jaladhau
yathā tadvat.

“Quienes tratan de acercarse a Dios ignorando los Sagrados Pies de el Gurudeva se encuentran en grandes dificultades causadas directamente por los medios que siguen.

Se ven superados por cientos de disipaciones. Por ello, con certeza se verán obligados a permanecer en la sucesión de nacimientos y renacimientos.

Como el pasajero que trata de cruzar el mar en una nave sin timonel tiene la muerte asegurada, la persona que trate de acercarse a Dios sin la ayuda del Guru indefectiblemente se perderá".

Los verdaderos devotos de la Verdad Absoluta, Krishna, son la sal de la tierra; son la medicina para las vidas humanas aquejadas de la enfermedad espiritual. Sin su presencia y su ocasional venida a este mundo, no valdría la pena vivir en este mundo. Y nuestro Guru o Guía Espiritual debe ser el mejor de todos esos devotos verdaderos.

Debido a que la Guía espiritual está por encima de todas las fragilidades, la ignorancia y las debilidades humanas, debido a que Él es la Persona de Krishna, el más querido de Krishna, el representante unido a Krishna, Él es la Persona más idónea para protegernos contra los engaños de la ilusión, o Maya.

Sólo la persona enviada por Dios puede brindarnos protección contra las garras de la ilusión y confirmar con la luz de Sus ejemplos la importancia de la devoción sin mezcla.

Su inquebrantable adhesión a la Verdad Absoluta, en cada uno de Sus actos devocionales ejemplares, es saludablemente contagiosa.

Sus Palabras, que viven eternamente, son como afiladas armas que cortan los espesos nudos de nuestro apego mental al empirisimo.

Sus palabras son la inspiración de los débiles de corazón y el bálsamo que cura a quienes sufren constantemente la enfermedad espiritual. Una Guía Espiritual es el faro vivo de la senda de la devoción.

¿Dónde encontrar entonces a ese Alto Ideal? El alma realmente sincera y humilde que desea ardientemente progresar en la vida espiritual entrará en contacto con ese Ideal.

Pero si consciente o inconscientemente queremos ser engañados, seremos convenientemente engañados.

Pues así lo dicen las palabras de Dios Mismo

ye yatha mam prapadyante tams tathaiva bhajami aham

“Yo soy justo en Mis tratos según cómo se acercan a Mí. Es decir, si alguien se acerca a mí con un corazón sincero, Yo también trato a esa persona sinceramente, mostrándole el verdadero camino y enviándole para ello Mi Propia Persona. Por otra parte, aquel que trata de engañarme se ve confundido por mi Maya.

Si es difícil encontrar una buena Guía, mucho más difícil es contrar buenos objetos de esa guía. El Sruti dice:

ascaryo’sya vakta kusalosya labdha
ascaryo jñata kusalanusistah

Somos muchos los que queremos ser dirigidos conforme a nuestras apetencias y preferiríamos combinar el doble servicio contra el que los Acharyas nos han advertido, el servicio de Dios y el servicio del mundo:


“Servir a Dios y al mismo tiempo tratar de mantener todos los apegos mundanos son cosas incompatibles”

martedì 18 gennaio 2011

Bhaktisiddhanta Saraswati en Espanol: 8

Sajjana-Toshani, junio de 1927, Vol. 25

El Asociado Complementario

La palabra sánscrita guru normalmente significa "pesado", y se opone a laghu, que significa "ligero".

En su sentido técnico y etimológico, el significado del término es “Aquel que por su Personalidad Sobrehumana y por los grandes ejemplos de la fuerza trascendental de Su carácter devocional despeja con su luz la oscuridad de la ignorancia del corazón humano y Se transfunde en las vidas de aquellos que incondicionada y sinceramente se entregan a Sus Divinos Pies".

Ésa es la gran Personalidad, el Ideal Supremo a quien los Shastras denominan Guru. Por eso el Sruti dice:

tad vijñanartham sa gurum evabhigacchet

samitpanih srotriyam brahmanistham


“Para conocer a Dios plenamente, hay que entregarse completamente y con la mayor humildad a los Sagrados Pies de un Guru, que está versado en los Srauta Shastras y siempre consagrado a Brahman”.

Habrá quien cuestione esto diciendo: “¿acaso puede haber algo más intolerable que someterse a que otro controle nuestra conducta, y lo que es más, toda la extensión de nuestra vida espiritual?" En verdad, el abandono, la sumisión o la obediencia plena son cosas que entran directamente en colisión con las actividades corrientes, basadas en el empirismo, de nuestro mal orientado libre albedrío, que siempre nos lleva a complacer los sentidos.

Es más fácil soportar ayunos y austeridades, o prescindir de cualesquiera necesidades en la vida que someter nuestra voluntad a la de otra persona que sea un seguidor íntimo y devoto de la Verdad Trascendente (adhoksaja satya). Pero entregarse sinceramente al Más Alto Ideal es el mayor de todos los sacrificios y es la única avenida regia que nos lleva al Objetivo de la Bienaventuranza Eterna Sin Límites.

Como estudiantes de la escuela empírica, también es de esperar que nos preguntemos: “A Dios hay que obedecerle, ¿pero por qué obedecer a un Guru?” Anticipando esas palabras, que salen de nuestros labios como resultado de nuestra inconsciente apatía hacia Dios, Dios Mismo nos dice en un lenguaje que no admite dudas:

acaryam mam vijaniyat

navamanyeta karhicit

na martya buddhyasuyeta

sarva devamayo guruh



“Debes saber que el Acarya es el asociado complementario de Mí Mismo".

Nunca se le debe faltar al respeto en ningún modo. No se debe medir la conducta trascendental del Acarya con el muy limitado poder del conocimiento mundano para buscar defectos en él. El Acharya es la personificación de todo lo Divino".

Guru, la Guía Espiritual, es una Personalidad Sobrehumana enviada por Dios para salvarnos del cautiverio del empirismo. No debemos verle o confiar en Él o en Su sabiduría trascendental como si fuera un ser mortal; de ese modo nos desviaríamos complemente de la senda de la devoción (bhakti).

El Pastor Espiritual a Quien nos sometemos es el Embajador de Vishnu que nos lleva al reino eterno de Vaikuntha, el reino libre de todas las ansiedades.

Dios nos ayuda, nos habla a través de Su asociado complementario, es decir, nuestro Maestro Espiritual eterno, el Gurudeva.

Nosotros nunca podremos descubrir la Voluntad de Dios, la Voz de Dios, con tanta seguridad como a través de la humilde obediencia y sincera entrega a nuestro Maestro Espiritual, tan enfáticamente enseñada y devotamente practicada por todos los devotos verdaderos de tiempos antiguos.



La Guía Espiritual, el Acharya, es nuestro Modelo – el Ideal Supremo, presente ante nosotros. No se requiere que el orgullo, la vanidad o la autosuficiencia nos impidan seguir Sus pasos.

Por tanto, debemos hacer voto de sincera obediencia a las Divinas Palabras de nuestra Guía Espiritual, recordando que Él es el más querido, el asociado complementario, de Dios, Que acepta descender desde Vaikuntha para llevarnos allí, a nuestra morada original.